Anatema Quotes

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Anatema (Niños del Inframundo, #1) Anatema by Marcos Llemes
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“No tienes por qué sufrir en soledad cuando sabes que alguien te ama.”
Marcos Llemes, Anatema
“No bajes los brazos antes de levantar la frente.”
Marcos Llemes, Anatema
“Es por eso, que en nombre de la nobleza que creo tener, te perdono. Te perdono porque eres una víctima, porque tu alma está atrapada, porque ningún mal que has hecho ha sido a propósito. Te perdono porque debo perdonarte. Te perdono y también me perdono a mí mismo, por creerte un enemigo cuando no lo eras. Me perdono por la ira, por el deseo de venganza, y por sentir todavía algo de rencor… Me perdono haberme culpado tanto. Y principalmente, me perdono porque todo dolor que nace de la culpa, debe morir con el perdón. Ahora quiero que descanses en paz.”
Marcos Llemes, Anatema
“Los héroes se hacen persiguiendo aquello que aman. Y en el camino encuentran las hazañas que los hacen grandes.”
Marcos Llemes, Anatema
“Toda provocación busca una reacción por impulso.”
Marcos Llemes, Anatema: la Selva de los Tristes (Niños del Inframundo nº 1)
“Si hay algo mayor que el miedo a lo desconocido, es el miedo a lo que apenas se conoce.”
Marcos Llemes, Anatema: la Selva de los Tristes (Niños del Inframundo nº 1)
“no dejo que los pensamientos tomen el control sobre mí. Si va a pasar algo malo, sufriré cuando pase, pero no antes.”
Marcos Llemes, Anatema: la Selva de los Tristes (Niños del Inframundo nº 1)
“En el camino, solo la partida es sufrimiento; el transcurso es aprendizaje y la llegada es la recompensa.”
Marcos Llemes, Anatema
“Un hombre que quiere salir adelante, puede llegar a ser un dolor de cabeza para otros hombres.”
Marcos Llemes, Anatema
“Del poder nace la ambición. Y de la ambición el ansia de más poder.”
Marcos Llemes, Anatema
“En pocas palabras, estaba viendo un monstruo, un auténtico monstruo que lo estaba por comer, como los tantos que había creído ver a través de la rendija del guardarropa o sentir arrastrarse bajo la cama, en su dormitorio. Pero esos monstruos no eran reales, él se los había imaginado. Y ahora, estaba siendo forzado a volver a creer en ellos.”
Marcos Llemes, Anatema